domingo, 24 de abril de 2016

El Síndrome Webber


A partir del momento mismo en que Mark Webber era sacrificado por Red Bull en Abu Dhabi 2010, surgía a su alrededor una espiral de energía negativa que acompañaría al australiano hasta su salida de la Fórmula 1 y que vulgarmente conocemos como Síndrome Webber.

Si un pitstop podía ser lamentable, fijo que le tocaba al aussie. Si una estrategia podía ser pérfida, fijo que le tocaba al coche número 2. Si una rueda podía no quedar bien sujeta, fijo que era una de las cuatro que llevaba Mark en sus monoplazas. Si había posibilidad de incendio o de fallo mecánico, fijo que era el vehículo de Webber el que más papeletas tenía compradas para sufrirlo...

El síndrome que lleva su nombre supuso un lugar común para todos aquellos que pensábamos que tanta mala suerte no se podía acumular sobre los hombros de una misma persona. Éramos pocos, parió la abuela y nos seguían llamando conspiranoicos...

Por fortuna el tiempo acaba poniendo las cosas en su lugar y el australiano es vigente Campeón del Mundo en una disciplina donde la labor de equipo es fundamental.

En Resistencia no hay tantas trabas como en Fórmula 1: se puede correr porque los neumáticos permiten hacerlo y nadie pone impedimentos para que lo hagas; la pluralidad técnica en los coches que disputan el WEC (World Endurance Championship FIA) facilitan que se pueda hablar de auténtica competitividad; etcétera, etcétera, etcétera.

Estamos sufriendo un ataque troll desde hace unos días —disculpad las inevitables molestias—, y el mantra de esta primavera se empeña mensaje a mensaje en que un servidor y vosotros, lectores de este blog, entendamos de una puñetera vez que no se puede contabilizar 2014 en el casillero del que fuera compañero de Mark Webber en Red Bull, porque yo no le trago (sic), y porque según Enrique Escalabroni, los avatares que sufrió el tetracampeón del mundo nada tenían que ver con la merma de sus facultades como conductor frente a Daniel Ricciardo.

Bien, acepto el argumento, incluso en los términos que nos llevarían a asimilar que el alemán pudo estar aquejado del Síndrome Webber antes de partir hacia Maranello, o incluso que ésa fue la razón que lo llevó a emigrar hacia ambientes más favorables.

Lo que no me cabe en la cabeza es que a la vez que la fatalidad sirve como argumento para limpiar el historial de Vettel en un año tan amargo como 2014, se pueda afirmar sin sonrojarse que éste «es un piloto que ha aplastado a sus compañeros toda la vida», incluido obviamente, el tipo que prestó su nombre a una serie de circunstancias acumuladas que sin tener explicación, arrojan como saldo que se pueda pasar a la historia del automovilismo deportivo como un completo manta.

Decía más arriba que por fortuna el tiempo acaba poniendo las cosas en su lugar. Mark es todo un señor Campeón del Mundo y ha cerrado sus heridas, los que no parecen querer cerrarlas son los que insisten una y otra vez en que traguemos con ruedas de molino. En este sentido, si 2014 no vale en términos de contabilidad vettelista, bajemos por favor el pistón entre 2011 y 2013, porque a lo peor a Webber le pasó en este periodo de tiempo lo que a Vettel frente a Ricciardo en 2014: mala fortuna inexplicable pero en estado puro.

Os leo.

6 comentarios:

David Esquivel dijo...

Mucho se habla de Abu Dhabi 2010, los detractores de Vettel cuentan la historia que Red Bull le regaló el campeonato, pero omiten la gran verdad de esa historia, y es que Webber es el mismo culpable de haber perdido aquel campeonato, errores en Corea 2010 y en el mismo Abu Dhabi lo condenaron, yo no sé si los que cuentan esa historia han visto esa carrera otra vez, lo dudo porque supone un recuerdo muy doloroso pero Webber se choca con el muro en la vuelta 16 y por eso entró a pits a cambiar el neumático, Ferrari cae en una trampa que ni siquiera estaba planeada, Vettel gana en buena lid es cierto con un poco de suerte pero sin necesidad de ordenes de equipo en ese momento prohibidas. Esa noche nació la pesadilla de los Alonsistas, el joven piloto que era admirado por la gran mayoría de prensa española de repente se convirtió en el ogro, el niñato protegido, el mal piloto que ganaba por el coche el que les propinó constantes frustraciones durante 4 años en donde Vettel, si Vettel y no Red Bull les amargo la vida y borro de un plomazo todas las expectativas Alonso en Ferrari en donde se mencionaba por ahí que se iba a hartar de mundiales. Lo odian porque fue el que le quitó el sueño a todos los Alonsistas de ver a su ídolo ser campeón con el equipo leyenda, si fue Vettel el que hizo todo eso y no Webber, porque Webber ni le llegó a los pies en los años siguientes, no es como esta era de Mercedes en donde el coche es tan superior que llevan 24 carreras de 41 en donde han hecho primero y segundo, en la época de Red Bull hizo 11 primero y segundo en 77 carreras, no fue el dominio de Red Bull sino fue el dominio de Vettel y esa es la verdad, lo que pasa es que reconocerla escuece mucho y trae amargos recuerdos! Saludos!

Fabian Prieto dijo...

Lo que más me disgusta de Vettel son sus fans. Él como piloto, me parece bastante bueno pero esa tendencia a agrandarlo -que empezó con el bocazas de Marko- hace que no me cale del todo. Todo lo que hace el 5 de Ferrari es perfecto y cuando no es culpa de los demás ( Red Bull, Kvyat, Alonso... el que sea). No sé que le pasó en 2014 pero el repaso de Ricciardo se lo comió en los números y más allá ( ah, los números que tanto les gusta citar a sus fans). Deberían aceptarlo de una vez, eso no tiene nada de malo solo significa que su ídolo -como los de todos- es humano.

Anónimo dijo...

Coincido con Fabián en que mi imagen de Vettel está muy influenciada por el comportamiento de sus fans. Me pasó en su momento con Alonso e incluso con Hamilton.
Mi problema con el síndrome Webber, como en otros casos, está en que nunca nos enteraremos de si se trató de un cúmulo de fatalidades o de una concatenación de experimentos fallidos. Mientras tanto, algunos se harán preguntas y otros lo utilizarán para justificar sus argumentos.

Un saludo
Sr.Polyphenol

Fabian Prieto dijo...

Por cierto, José, que buen blog. Lo leo hace algunos meses y me he enganchado, es más hace poco empecé a leer algunos artículos técnicos viejos ( los de los RB de principios de década) y me han sido bastante útiles.

Un saludo.

chema dijo...

El campeonato que yo vi fue distinto en varios detalles:

Si Mark y Alonso llegaron con posibilidades fue por que a Seb le tocaron todas las averías del RB en 2010, fallos electrónicos y de frenos siendo líder destacado.

Cuando Webber tenía todo de cara cometió un error fatal de pilotaje bajo la lluvia de Corea que le costó mas de medio título. Que su hombro fracturado pudo tener que ver, no lo se, pero el ha confirmado lo contrario.

El propio Webber dijo que el motivo de su entrada prematura a box en Abu Dhabi fue un toque con el muro. Mark hizo una carrera mediocre y Alonso tampoco pudo manejar una circunstancia que tenía de cara.

Vettel ganó sin compasión las cuatro últimas carreras, bueno miento, en Corea no pudo ganar por rotura cuando era líder. Se puede decir que hizo su trabajo a la perfección.

tkts dijo...

Paciencia Jose, que el que no ve, es porque no quiere ver...