lunes, 22 de febrero de 2016

[Manor MRT05] Érase un coche a una nariz pegado


Cualquiera que haya pasado un rato jugando al scalextric (slot), conoce de sobra lo que supone que el cochecito de tus entretelas levante la patita.

La parte delantera no ejerce la fuerza suficiente contra la pista como para seguir en el raíl, y ahí van el eje anterior y la guía, a venderte en cualquier curva...

La verdad es que me he lo he pasado en grande leyendo algunas teorías sobre la generosa nose del MRT05 de Manor, alguna de ellas, incluso mencionaba la posibilidad de que la de Dinnington tratara de clonar con su tabla de planchar las delicadas formas anteriores del SF15T de Ferrari (2015), aunque humildemente pienso que la historia va por otros derroteros.

A ver, Manor se estrenaba el año pasado sobre los rescoldos de Marussia. El MR04 no era otra cosa que un MR03 de la rusa (2014) aunque ajustado a normativa, y su unidad de potencia era casi tan añeja como aquellas morcillas que decía Manolito —el de Mafalda—, que no estaban pasadas sino que gozaban de alcurnia. Pongamos que la temporada pasada, Manor disfrutaba de una desventaja de unos 60 caballos en la parte térmica y otros tantos en la eléctrica, y que a pesar de que nuestro Roberto Mehri supo sacar astillas a la plataforma de marras, la cosa daba justito para llegar últimos sin sonrojarse.

Bien, a ese cacharro le metes un propulsor de Stuttgart, y evidentemente se va a ir de delante.

El MRT05 es el primer Manor en sentido estricto, y por suerte o por desgracia, lleva en sus entrañas una unidad propulsora que supera con creces las expectativas del mejor Tipo 059/3 de Maranello, que ya es decir. Obviamente, había que reconfigurar el proyecto, fundamentalmente en lo que respecta al eje delantero, y qué mejor que situar ahí una superficie que genere a mansalva drag (resistencia aerodinámica al avance). Una tabla de planchar o de surf eran lo idóneo, y Dios vio que era bueno y tal.


Lejos de clonar las soluciones que vimos durante 2015 en el SF15T de Ferrari, el Manor MRT05 resuelve a las bravas el problema que supone disponer de un tremendo empuje en la zona trasera. 

Sinceramente no sé si la cosa da o dará para mucho. Las unidades de potencia Mercedes-Benz pueden con esto y con más, aunque imagino que a Stephen Fitzpatrick se la traerá al pairo. Eso sí, la librea estrenada hoy en Montmeló, aunque bonita por aquello de la metonimia con la de Gulf, no ha dejado de quedar silenciosa y sumamente opaca sin los vinilos de los patrocinadores principales.

¿Abandonará Manor el fondo de la parrilla? Recuerdo a Quevedo parodiando a Góngora: «Érase un hombre a una nariz pegado...»

Os leo.