domingo, 6 de septiembre de 2015

O virga ac diadema purpurae Regis


Ayer tuvo que ser un día muy duro para los que daban a Kimi por acabado. Sorpresa o no —«I think we probably surprised ourselves a little bit. We try to give another good go tomorrow»—, lo cierto es que el flamante marido de Minttu se sacó de la manga una vuelta casi perfecta en Q3, lo que a la postre le ha supuesto disfrutar en Monza de la segunda plaza en parrilla, por delante de su compañero Vettel.

No obstante, nada más levantarme he puesto una vela a Santa Hildegarda de Bingen —no es finlandesa, pero se le da devoción lo suficientemente arriba de Europa como para que nos sirva en estos menesteres—, con la intención de que Ferrari no la líe y nos hurte un momento glorioso por cualquier estupidez.

Que sí, que Kimi es el segundo piloto y Sebastian tiene muchos más puntos que él y está luchando en la actualidad por el campeonato, pero sinceramente os los digo: quedaría muy feo que a Raikkonen le volvieran a suceder episodios chuscos. La gente no lo entendería, no después de verlo ayer en estado de gracia.

Iceman ha hecho los deberes y como os he ido contando estos meses atrás, lo sucedido en Canadá, Austria y Gran Bretaña, formaba parte de ese cambio que ha sufrido el SF15-T para hacerse más al modo de conducir de Vettel que al suyo, aunque lo cierto es que el aumento de presión en las gomas ha originado que éstas ofrezcan menos huella de contacto con el asfalto, que el coche baile un poquito más, y que en toda lógica, Arrivabene, junto a Resta y Byrne, hayan podido sugerir a Allison que afiance como sea el tren delantero.

Éste es el campo de conducción donde nuestro querubín destaca, y es también el escenario donde el finlandés puede resultar letal como una mantis religiosa. Cómodo con una parte delantera del auto que responde a los requerimientos del volante, cuidar los compuestos en el trazado italiano puede resultar incluso sencillo si Raikkonen consigue tomar la punta en los primeros metros. Si no es posible, el primer paso por garajes será crucial. El coche número 7 de Maranello necesita hoy más que nunca mucho aire limpio alrededor...

Santa Hildegarda me ha guiñado un ojo. Es alemana, pero también es consciente de que si Ferrari pretende convencer en casa, debe primero hacer honor a sus palabras. No hay órdenes de equipo en La Scuderia, crucemos por tanto los dedos.

Os leo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Que penita da oír los comentarios de Andy soucek en movistar. No se entera de nada. Bendito De la Rosa. Lo que me llama mucho la atención es que Villadelprat no lo corrija mas a menudo pues se notan sus años y experiencia pero seguramente por precaución se calla.
Álvaro.

Ricardo dijo...

Pues va a ser que no. Vaya salida de Kimi!!

GRING dijo...

Lo de poner velas con este Papa me temo que está de capa caída: No funcionan ni con Covadonga ni con Santa Hildegarda. Al menos en temas de F1 ;-)
Saludos!

Anónimo dijo...

Jopé jose, vaya ojo...

No sé como diablos habrán tarado ese embrague pero el responsable es un idem.

Menuda exhibición de Ham a lomos del merchetirano, además demostrando que corren con un gran margen, ya que cuando le dijeron que apretara se sacó un segundo entero de la manga. Vamos que para que aquí hubiera ganado un Ferrari habrían tenido que retirarse ambos merches.

Saludos.

Lastra

Jesús dijo...

Te había leído y no daba crédito. ¡Qué manera más ruin de joder el carrerón de Kimi! Y totalmente de acuerdo con el amigo Lastra, Ham habría doblado a Vettel si llega a mantener el ritmo de las últimas vueltas durante toda la carrera.

Saludos.

Cao Wen dijo...

Raicoñen va padeciendo cada vez más el SCR o "Síndrome Curro Romero": si tiene un día bueno te haces "raicoñista" de por vida; uno malo y te conviertes indefectiblemente en "fervoroso anti". En un mismo día, las dos cosas al tiempo.