sábado, 29 de agosto de 2015

No angel [Tom Bower]


A pesar del título de esta entrada, tengo la versión en español del libro, obra que siguiendo esa turbia tradición que no hay hijo de madre que entienda más allá de servir de gancho, se vende en nuestro idioma como El hombre que inventó la Fórmula 1, compartiendo subtítulo con la versión inglesa: La historia secreta de Bernie Ecclestone (The secret life of Bernie Ecclestone).

Obviamente me gusta más lo de No angel, aclara mejor sus intenciones y explica más nítidamente de qué va el volumen aunque comprendo que usarlo sonaría a chino a los lectores patrios menos avisados, ya que a lo largo de casi 450 páginas en letra pequeña, Tom Bower nos habla de un Bernie que no dista demasiado del que conocemos o intuimos los aficionados.

En este sentido, también es más honesta la presentación del contenido que hace en portada la editorial británica Faber & Faber con un fajín inferior que indica: The Sunday Times Bestseller, y con dos apostillas junto al nombre del autor que valen su peso en oro: «Hair-Raising», firmada por John Le Carré, y «Fascinating», acuñada por el señor Max Mosley.

Bien, estamos ante una biografía no autorizada, novelada y con aspiraciones de superventas, que iniciándose en el Gran Premio de Mónaco de 2010 terminará en el de Abu Dhabi de la misma temporada, lo que supone un abanico temporal que utiliza Bower para salpimentarlo con la historia, obra y milagros del bueno de Bernie, desde diferentes ópticas que al final son la misma, lo que da lugar a que el personaje del patrón de la F1 quede bastante planote en su papel protagonista como no angel.

Se lee bien aunque a veces resulta cargante, sobre todo, una vez ha pillado el lector el ritmo y el esquema narrativo que asoma las orejas desde las primeras páginas.

No obstante, no se puede negar que tiene su aquél seguir a un millonario que se ha hecho a sí mismo a pesar de sus orígenes humildes e inicios de vida difícil, ni que en ello radica la savia que ha hecho que este libro sirva de biblia para aquellos que quieren emular la figura de Ecclestone en nuestro país. Pero olvidaros de descubrir en su interior alguna sombra desconocida o al hombre que inventó la Fórmula 1, entre otras cosas porque no la ha inventado, si acaso, ha aplicado al negocio una perspectiva agresiva desconocida hasta el momento en que se hizo con las riendas del deporte.

Caí en la trampa y la verdad es que no me arrepiento. Leí el título, eso sí, vi la vitola donde se explicaba que la obra había sido finalista en la edición de 2011 de los Premios Financial Times / Goldman Sachs al mejor libro de negocios, desperdicié la ocasión de contrastar hasta qué punto llegó a ser finalista o no, y la compré. Pero cuando quiero saber cómo funciona realmente la Fórmula 1, sigo prefiriendo revisitar Aprenda de la Mafia, de Louis Ferrante.

Os leo.