miércoles, 8 de julio de 2015

El quinto elemento


Cualquiera con dos dedos de frente, pensaría que la idea de que los nuevos motoristas dispongan de cinco unidades durante su primer año de participación en el campeonato, es lo más sensato que se le podía haber ocurrido al Grupo de Estrategia en su último brainstorming, pues ése fue el número de propulsores que utilizaron sin verse sometidos a penalización, Mercedes-Benz, Renault y Ferrari, cuando se estrenó el nuevo reglamento en 2014. Y si para preservar el fair play y no molestar a Mercedes AMG hay que jugar a los tokens —es un decir, no me lo toméis a mal—, lo razonable y deseable, sería que no existieran más descompensaciones de las que hay ya sobre la mesa.

En este orden de cosas, tengo que decir que me ha hecho gracia que la Cofradía del Santo Hormigón, haya visto en la operación una «ayudita» a Honda comparable al pucherazo de Pirelli en 2013, cuando lo que ha sucedido es que la FIA acaba de confesar su culpa en una felonía aún mayor: la cometida contra McLaren y la japonesa en diciembre pasado.

El contexto —ese gran desconocido—, nos indica que la idea parece estar enfocada a permitir que a partir de 2016 pueda entrar otro frabricante diferente a los que hay en la actualidad, más que a hacer un pelillos a la mar con las chapuzas pasadas. Y puesto que Mercedes-Benz copa el grueso de la parrilla, Ferrari está encantada de haberse conocido y Renault podría quedarse con Lotus aunque renunciando a cambio a Red Bull y Toro Rosso, el asunto señalaría a Milton Keynes como posible gran beneficiaria.

Toda vez que tenemos por delante un par de semanitas largas antes del Gran Premio de Hungría, dejémoslo aquí de momento, porque si no me fallan las cuentas, lo comentado en el párrafo anterior y lo de la apertura del grifo en aerodinamica, apuntan a que Dietrich Mateschitz podrá dormir algo más tranquilo, quién sabe si soñando que Adrian por fin podrá responder a su abultada nómina ...

En fin, a lo que íbamos. La supuesta «ayudita» a Honda delata que las cosas se hicieron con el culo hace unos meses cuando no con exceso de mala fe. Y una vez descubierto que con el escenario propuesto a partir de ese instante había que estar loco de remate para meterse en una trampa para osos de tan golosas dimensiones, lo normal era hacer propósito de enmienda de cara a la temporada que viene, pasando, obviamente, por barnizar la corriente.

El quinto motor va a servir a Woking para respirar un poco y quizá para acelerar el proceso de evolución de una unidad de potencia que ha sufrido de asfixia mientras lo intentaba, pero para poco más. La idea supone un parche. Llega tarde pues la planificación de McLaren para 2015 ya está hecha sobre el supuesto de cuatro propulsores —estamos a mitad de sesión y lo perdido resulta irrecuperable—. Y para colmo, quien se va a beneficiar de ella está por venir y será competencia de Honda. ¿Se podía hacer peor?

Os leo.