martes, 30 de junio de 2015

La carne en el asador


Williams viene fuerte. El chute que supuso para los clientes de Mercedes-Benz la actualización de software en Canadá, se ha manifestado positivamente en Force India y Lotus tanto en la prueba americana como el pasado Gran Premio de Austria, pero en Grove ha sido algo así como poner alas a los FW37...

El año pasado por estas fechas, la de Claire ya sufrió una situación similar, y aunque no era yo de los que apostaban en 2015 por ver algo parecido, lo cierto es que la británica ha roto todos mis pronósticos. Cosa de la que me alegro, sea dicho de paso.

Cuentan las dueñas que las arcas de Williams no andan muy boyantes, lo que hace todo más meritorio aún. Pasito a pasito, las novedades en el apartado aerodinámico, han ido llegando casi de puntillas, como si estuvieran esperando ese aporte extra de potencia o de gestión de potencia, mejor dicho, que amaneciá en el Gilles Villeneuve. Y de ahí p'alante, que diría aquél, lo que la ha permitido acercarse a Ferrari lo suficiente como para que se postule en las tres próximas pruebas como firme candidata a arrebatar a la italiana el segundo puesto de la tabla de constructores.

Don Sergio Marchionne anunciaba hace poco que en Monza, Ferrari estará en disposición de desafiar a Mercedes AMG. Lo que nos pone en que en los Grandes Premios de Gran Bretaña, Hungría y Bélgica, Maranello correrá más o menos con lo puesto, dejando su yugular expuesta a una Grove que si quiere hacer algo en 2015, tiene que poner toda la carne en el asador precisamente en verano.

Y es obvio que esa carne en el asador, pasa por resolver el consumo de combustible y de gomas, y por maximizar en lo posible la fiabilidad y las bendiciones de la hoy por hoy mejor plataforma propulsora de la parrilla.

A priori no está fácil el asunto, menos si cabe, si contamos con la errática compostura en pista de Felipe Massa y Valtteri Bottas, aunque tampoco parece que existan razones para desestimar que viniendo con la moral alta como vienen de las citas anteriores, ambos consigan centrarse lo suficiente como para lograr cerrar la grieta que separa en la actualidad los coches blancos de los monoplazas de La Scuderia.

La primera final se juega en Silverstone, apenas en unos días. Hoy, os leo.