lunes, 31 de marzo de 2014

Infierno de cobardes [Sepang]


No llovió. La rana cantó cucú, cucú hasta la extenuación, pero no llovió en Sepang, de forma que esa fábula de defiende en la actualidad la mítica estrella de tres puntas, encontró campo abonado para sentar sus reales como ha hecho desde que comenzara la pretemporada.

La FIA admite que tiene problemas económicos al poco de que la FOTA anunciara su paso a la reserva por bancarrota y Bernie, ¡ay, Bernie!, nos haya informado de que tal vez este año sea el último que se dedique a saquear el cotarro y que si lo deja, de dejarlo, que está por ver, será porque se pregunta a los 84 si a los 85 quiere seguir haciendo lo mismo...

Y Marko abrió las aguas con su cayado


Si Helmut Marko fuese tan buen actor como Jean-Claude Van Damme o Chuck Norris, en vez de hacer como el belga un spagat sobre dos Volvo que iban marcha atrás, o un split completo entre las alas de dos aviones de transporte, como hiciera el texano sosteniendo sobre su stetson a 11 rangers que dibujaban un hermoso árbol de Navidad, el austriaco, con el consabido «Only Time» de Enya como música de fondo, habría hecho el pino entre los RB10 de Seb y Dani circulando a más de 200 kilómetros por hora para tomar Eau Rouge y encarrilar en un suspiro Raidillon y Kemmel, pero sujetando con sus pies a todo el equipo Red Bull y con Adrian Newey situado en lo más alto…

Entendámonos, Marko es a Red Bull lo que la cabellera al Sansón de Dalila, una marca de la casa sin cuya existencia sería imposible entender el contexto en que se desarrollan los hechos.

sábado, 29 de marzo de 2014

Cucú, cucú, cantaba la rana


Nadie sabe cómo ha sido pero el caso es que ha llovido en Sepang… Bueno, sí lo sabemos porque desde que alguien (no miro a nadie) tuvo la ocurrencia de trastocar los horarios para hacerlos más acordes con el paladar europeo, lo normal viene siendo que llueva en Sepang y lo raro, precisamente que no caiga agua.

Bueno, sea como fuere la sesión de calificación ha estado bastante movidita y es cosa de agradecer porque entre pitos y flautas, se me ha olvidado lo del ruido y aquello de que hoy por hoy, Mercedes AMG resulta imbatible a una vuelta, a una carrera, en seco o en mojado, y que tanto da que Lewis esté al frente o que sea Nico quien vaya delante, por nuestro propio bien, deberíamos irnos acostumbrando a la posibilidad cada vez más real, de que sin comerlo ni beberlo, estemos asistiendo a una réplica del dominio abrumador que mantuvo Brawn en 2009 o al que supuso ver al RB7 de Red Bull durante los primeros compases de la temporada 2011.

viernes, 28 de marzo de 2014

A Stirling le gusta éste


Cuando al gran Stirling Moss le preguntan sobre con cuál de los coches que condujo en su vida deportiva se quedaría, el viejo lobo plateado siempre responde que con el Ferguson P99 de 1961.

Mira que condujo autos maravillosos el londinense para querer quedarse con el P99, pero así es la vida, que te escoge ella a ti y no tú a ella, como hacen las buenas mascotas, esos amigos entrañables que pasando por pertenecerte son en el fondo quienes sujetan tu correa y te pasean en el día a día, para cuando abres los ojos por la mañana recibirte con lametones tibios como auroras celestes sobre la mimísima Venecia, y cuando decides cerrarlos por la noche, hacerse un ovillo a tu lado para que jamás te sientas solo.

Fuerza y honor


La tarde es mía, estáis avisados, que lo mismo escribo esto y me bajo a visitar la playa que me lío la manta a la cabeza y suelto tres o cuatro bocado al aire, y es que luego me llaman conspiranoico porque leo que Red Bull vuelve a tener problemas con el demonio sensor de gasolina y entiendo que Red Bull vuelve a crear problemas a cuenta del bendito cachivache, pero es lo que hay, damas y caballeros, toda una tetracampeona del mundo llorando por las esquinas sencillamente porque las cosas no salen como querría.

Ni Ferrari en su tiempos mozos dio el cante de aquesta manera. A Michael se le ocurrió aparcar su coche en la trazada del circuito de Mónaco haciendo ver que se le había calado, y le cayó lo que le correspondía y la de Maranello protestó, recurrió la sanción y ahí se quedó todo. Con el mismo protagonista aunque ya en Mercedes, en el mismo escenario, a Schumy le tiran de las orejas años después por adelantar a Fernando, y el de Kerpen protesta y recurre con el apoyo de Ross y su gente, pero como en el caso anterior, ahí quedaba todo.

jueves, 27 de marzo de 2014

Quién fuera


Ha fallado el alerón delantero y la respuesta del muro ha sido en exceso permisiva con el incidente, y el mítico Simbad naufraga una vez más por intentarlo, llevándose al sofá donde duerme solo la sensación de que todos los caminos conducen al ocaso.

Se acuesta el sol cada noche más allá de los campos de trigo y allí permanece unas horas sin saberse Jacques Cousteau o Nemo el capitán, corazón, sin reconocerse batiscafo que hiriera el océano una y mil ocasiones para rescatarte las veces que han hecho falta estos últimos años, para iluminar la jornada al día siguiente. Como a los galgos, me toca agonizar pendido de un miserable dogal de alambre enredado a una encina cuando extenuado, el héroe que soñaste no se puede aguantar ni en sus huesos. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Achtung!


Mi buen amigo Elías me tiene dicho que los austriacos llevan mucho más peligro que los alemanes y hete aquí que he recordado su aviso al ver a don Dietrich el de la sonrisa amplia, achuchando a la FIA en la esquina del cuadrilátero con aquello de que Red Bull podría dejar la Fórmula 1.

La amenaza no es creíble aunque la escopeta de la que ha partido sí merece ser tomada en consideración. Al magnate de las bebidas energéticas no le gusta lo que ve —fundamentalmente porque a su equipo tampoco se le ve mucho ultimamente—, y sin pensárselo dos veces ha salido cual portero de discoteca a repartir algo de leña para que a partir de ya mismo, cada cual sepa a qué atenerse.

martes, 25 de marzo de 2014

Un empirista se balanceaba


A pesar de los pesares y de los informes negativos que obran sobre mi pobre persona, el sábado pasado convencí a un hombre de ciencias con mis argumentos, sobre todo, cuando le dije que siempre desde mi humilde opinión, los ingenieros juegan al radiocontrol desde los muros porque han asumido tal cantidad de retos, que son incapaces de resolverlos en las carreras sin la intervención vicaria de los pilotos.

Antes, un motor tenía un problema con el consumo, por ejemplo, y o bien se resolvía aumentando el tamaño del depósito de combustible, lo que a su vez acarreaba que el peso también aumentara, o bien contemplando una parada extra en boxes, o se reducía por narices tocando aquí y allá en las entrañas del coche o afilándolo hasta que pareciera una pluma por aquello de reducir el drag, ya que se daba por supuesto que el conductor iba a seguir apretando el acelerador a fondo.

Cosas sin importancia


No deja de tener su gracia que apenas unos días después de haber escrito El chimpancé malabarista, cuando todavía hay quien clama contra los excesos de aquellos que como yo, vemos que a los pilotos se les ha complicado innecesariamente su trabajo, haya surgido la noticia de que el causante del extraño rendimiento de los F14-T en Melbourne, no estaba en el vehículo ni al alcance del desempeño y buen hacer de los conductores, sino lejos, muy lejos, en las entrañas de la FIA.

Si el Gran Premio de Australia, en vez de pertenecer al calendario oficial del Mundial hubiese sido un entretenimiento pasajero, bastaría con que reseteáramos la PlayStation para que todo volviera a ser como antes, pero ya que no es así, Fernando y Kimi soportaron un Via Crucis, ganó Nico Rosberg, descalificaron a Daniel Ricciardo, los McLaren enseñaron sus dientes y nos hemos comido unos cuantos días ciscándonos en la de Maranello —ejercicio saludable donde las haya, al que desgraciadamente yo también he contribuido—. Todo, todito todo, verbigracia del máximo organismo federativo.

lunes, 24 de marzo de 2014

They don't care about us


Cojamos a Michael Jackson y hagamos sonar They Don't Care About Us. La FIA está considerando cambiar algunas cosas a una semana y media de que haya comenzado el sarao y don Dietrich ya ha salido de la trinchera para enseñar pecho a la FIA, y si esto fuera el Oeste, yo buscaría las cachas de mi seistiros y cogería el Sharps antes de montar el caballo con el sombrero bien calado y el pañuelo cubriéndome el rostro, porque la pradera huele a que vienen los cuatreros como cada año, a robar puntualmente el ganado.

Tengo ideas. Por ejemplo, que toda esta gentuza se piense seriamente aquello de tomarse unas largas vacaciones porque con irnos a 1971, los aficionados cubriríamos de sobra la cuota de share pactada por Bernie para las carreras, y con el ruido y con el límite de presupuesto, y todo ello con la mejor intención del mundo y sin apenas mancharnos las manos.

Simulacros de carrera


Entre mis numerosas oraciones para este próximo fin de semana está la de que no llueva en Sepang.

No es que no me entretengan las carreras bajo agua o sobre piso mojado. Sabéis de sobra que las prefiero a las desarrolladas sobre asfalto seco, así que este ruego tiene poco que ver con mis preferencias peronales y mucho, con que concluya lo antes posible esta pretemporada que se nos ha metido en plena sesión sin invitación.

sábado, 22 de marzo de 2014

La canción del samurái


El descojono que se trajeron algunos a cuenta de que Fernando mencionó a los samuráis y enseñó su tatuaje en la espalda, solo es comparable al que me embargó a mí en la intimidad cuando quien habiendo llamado buitre a todo lo que se meneaba alrededor de la incertidumbre que rodeaba la salud de un amigo, acabó haciendo trono de su mortaja y quedándoselo, que diría aquél.

La vida es muy perra. Nos reímos hoy del Nano y de sus guerreros épicos o del helado que se tomaba Kimi, mañana de Mark porque afirmaba que quería seguir ganando, y entre medias, de Heikki porque admitía que le gustaría poder seguir soñando...

El chimpancé malabarista


El debate sobre la función actual de los pilotos sigue ganando intensidad. Si cada vez hay más voces que alertan sobre la merma en la conducción que supone tener que estar atento además de a lo que sucede en pista, a un volante que ha cobrado mayor complejidad, también arrecian los comentarios que en sentido contrario, sustantivan el enorme esfuerzo que hace el hombre dentro del habitáculo de los modernos monoplazas.

Nadie, que yo sepa, al menos en esta bitácora, ha quitado valor al trabajo que realizan actualmente los pilotos de Fórmula 1, lo que sí he señalado y desde hace mucho, mucho tiempo, es el riesgo que corremos como deporte consintiendo que a los pilotos se los convierta en meros gestores de lo que se pretende desde las escuderías, porque eso, desde mi humilde experiencia, siempre ha tenido que ver más con la Resistencia que con la F1.

viernes, 21 de marzo de 2014

Inmortal


No soy muy de fechas ni efemérides, bien lo sabéis, pero que hoy precisamente cumplan años una herramienta tan volátil como Twitter y un alma tan genuina como Ayrton Senna, me ha llevado a remarcar doble y en rojo el 21 de marzo en mi calendario particular de cronopios y famas, porque también, un día como el de hoy venía al mundo un amigo que al final me resultaría el primer veneno amargo al que sobreviví.

Él fue quien me dijo hace 24 años que a los 50 no llegaría yo habiendo escrito un libro, ni haciendo las ilustraciones que quería ni mucho menos siendo rico, como me las prometía por aquel entonces. A cambio de aquella traición que derivaría años después en uno de los episodios más amargos de mi vida, yo le inmortalicé en una portada que sé que le hizo diana, de las que a mí me gustaba hacer, of course!, y de las que él jamás haría, y he escrito no uno sino más de una docena y media de libros que han sido publicados, algunos sin que mi nombre aparezca en la portada y con éste, 1.906 episodios de una historia escrita línea a línea que algún día tendrá que terminar, pero que sin duda será la que más grato recuerdo me dejará, por lo que he encontrado.

Kevin en modo ahorro


Acumulo un ligero retraso sobre los planes previstos. Tan solo son tres días de nada pero escuecen como si fuesen tres semanas. Diréis con razón que tampoco es para tanto pero para mí, acostumbrado los últimos años más a oler el aire que a divisar huellas en el suelo, eso de apuntar por la mañana lo que tengo previsto hacer cada jornada y tratar de cumplirlo así me caiga a pedacitos por la noche, me ha supuesto un revulsivo que me ha devuelto algunos años de vitalidad perdida, cosa que para qué voy a engañaros, me hacía bastante falta.

Sigo siendo el mismo lobo estepario de siempre, algo más viejo y correoso, sin duda, pero ahora, empiezo a pisar la nieve y la tierra helada como un puñetero cronómetro, como hacía años que no hacía, lo que me da un plus de confianza que me permite pensar razonablemente en que con algún madrugón que otro, un poco de suerte y algo de viento de cola, para el domingo al mediodía habré asumido el desfase y el lunes, Dios mediante, estaré de nuevo en línea.

jueves, 20 de marzo de 2014

Agur, Iñaki. Agur!


No todos los días muere el mejor alcalde del mundo; no todos los días son hoy.

Respetado incluso por sus más acérrimos enemigos políticos, Iñaki es ante todo el alcalde de Bilbao que me estrechaba la mano cuando ambos coincidíamos en el ascensor de la casa de mi suegra, donde viví hasta 2011, mientras yo le preguntaba que qué tal iba de lo suyo y él me contestaba con una sonrisa: peleando...

Agur, Iñaki. Agur!

Unknown armies


Seb no está pasando por muy buenos momentos que digamos, pero intentar socavar aún más su complicada situación personal apuntando a su niña (no digo paternidad porque suena demasiado cursi), me resulta en extremo feo.

A ver, si lo de la historia esta de que un piloto decide ser padre y empieza inmediatamente a perder décimas de segundo sobre la pista, fuera tan cierta ahora como lo era hace décadas, cuando el responsable de la nueva criatura se jugaba el pellejo y los huevos sobre el asfalto, pero literalmente, no como en la actualidad, el comportamiento manta de mi Felipe estos últimos años tendría su razón de ser, por ejemplo, no tanto en el accidente que sufrió en Hungría sino en ese pequeñuelo que se llama Felipinho y lleva su mismo apellido.

De nuevo, el domador de hienas


Los tropiezos impensados con los viejos amigos siempre tienen un aroma especial, como si el tiempo se hubiese detenido, congelándose en una mota de polvo que conforme transcurre el encuentro se va desplegando hasta configurar un universo repleto de luces y sombras, de alegrías y tristezas, que si no es idéntico a aquél que se compartió, sí resulta muy similar aunque profundamente distinto, no sé si me explico.

Ha vuelto Flavio y con él Pieter Hugo y sus hienas, pero sigue sabiéndose poco de aquel enigmático testigo X que delató al jefe de Renault en lo del crashgate sin apenas pruebas pero bien protegido bajo el anonimato, siendo mano derecha de Mosley, el principal instigador del proceso, y teniendo en su haber el mérito de ser capaz de destrozar un R28 prestado tras haber recorrido poco más de 50 metros en línea recta.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Brands Hatch 6 a.m.


Duelen más las victorias que se saben por siempre perdidas de antemano que aquellas otras que disputándose como posibles, acaban resultando en el fondo inasequibles.

Es ley de vida. Cuidas del agujero que decía Matús que te queda cuando creces como ser humano completo, y al cabo, esa nada que has cuidado tanto acaba dándote un latigazo que crees injustificado y profundamente injusto, pero lo asumes precisamente por eso, porque es ley de vida y porque aunque no te paguen ni una moneda de a centavo por ello, has sabido siempre que iba en la soldada.

Os leo


A pesar de las últimas apariencias, sigo siendo un optimista irredento que anda haciendo ahora mismo deconstrucción pura. Así, si mi optimismo ha aflorado en los momentos más difíciles de nuestro deporte durante los últimos siete años, pienso que haciendo ficción con la suficiente antelación sobre instantes profundamente drámaticos como el que os contaré dentro de unas líneas, podré disfrutar como un jabato de lo que nos depare el futuro.

Corren tiempos extraños en lo que la culpa de todo la tiene Zapatero y considero que conviene hacer este tipos de ejercicios, siquiera para mantener la cabeza sobre los hombros. Así las cosas, qué mejor manera  de hacerlo que agarrar la realidad por aquél sitio y apretar tanto que acabe cantando el Amapola como la cantara el tenor de los Coros de la Armada Roja en el Orpheum de Vancouver (1987).

martes, 18 de marzo de 2014

Como un niño


A pesar de no ser santo de mi devoción, tengo que reconocerle a Ron Dennis una capacidad sobrehumana para conmoverme.

Ron inventó el que durante las temporadas 2007 a 2009 supuso lugar bastante común para todos los participantes de este mismo blog: el denominado «Método Hamilton», un sistema de explotación intesiva de la figura de un piloto con muchas posibilidades, Lewis en este caso, por el cual, se le terminaba quemando a él y a todo lo que se le acercara.

Crucemos los dedos


La irrupción de Bernie Ecclestone en el escenario originado por la descalificación de Daniel Ricciardo el domingo pasado, huele a entrada de elefante en cacharrería, pero lamentablemente, también a sucesos recientes que deberían hace tiempo haber sido superados por el bien del deporte.

Las protestas de Red Bull son legítimas. A debate tenemos la calidad de los sensores encargados de valorar el caudal de combustible que llega a la unidad de potencia, un instrumento que por otro lado es el mismo para todos los vehículos de la parrilla y no ha dado problemas salvo en los monoplazas de Milton Keynes, y en sentido estricto, lo que está sucediendo atañe solo a la escudería austriaca y a la FIA.

lunes, 17 de marzo de 2014

Ya no hay amor, solo veneno


La imagen que abre esta entrada es bella. Un monoplaza yéndose de atrás, de la zaga, obligando al piloto a meterlo en la curva con un contravolante, es bello. Así, sin más zarandajas.

Hemos pasado tantos años sin ver este tipo de cosas sobre los circuitos que se nos había olvidado que a los vehículos de Fórmula 1 se los controla desde el volante, como hacían Fangio o Clark, o Stewart. Claro está que hoy en día el volante es cualquier cosa menos esa herramienta que hace casi siglos, movía el eje de dirección para que las ruedas respondieran adecuadamente a las intenciones del piloto.

La vaquilla


Hay que ser un genio para hacer una comedia alrededor de la idea de que una sencilla vaquilla puede retratar a todo un país en uno de sus episodios más negros. Eso, o llamarse Luis García Berlanga y Rafael Azcona, auténticos Adrian Newey de nuestro cine patrio.

Vi de nuevo La vaquilla este sábado por la noche y como siempre, me desternillé de risa ante escenas como la del marqués abandonado a su suerte atado a su cómoda silla de ruedas en mitad de la noche y de un campo de minas, al que le dicen los rojos que le han liberado, mientras estos ponen los pies en polvorosa y cruzan los dedos por llegar enteros a las líneas amigas. En ese instante de la cinta, Marsillach, que interpreta al noble, suelta aquello de: «¿Liberado. Sí por mis cojones!»

domingo, 16 de marzo de 2014

Ferrari: a spacetime odyssey


Alguien, quién sabe dónde, me dirá hoy que soy hijo de mala madre por escribirle a Montezemolo que se meta sus palabras de agosto pasado donde le quepan, por recordarle que tiene a dos de los tres mejores pilotos de la parrilla en nómina pero que ha olvidado que Ferrari muere en cada carrera como las espadas se rendían solo cuando eran quebradas por el adversario en el campo de batalla.

El espectáculo de hoy en Melbourne no es admisible para las máquinas de Maranello ni para sus hombres, necesitaba decirlo. Falta actitud y falla de nuevo el temple necesario, porque las apiradoras que no se usan también podrían pasar por ser fiables si no fuera porque jamás han dado la talla. 

Dani y la dieta


Para una miserable alegría que nos había dejado el Gran Premio de Australia celebrado esta mañana, ha venido la FIA con sus chorradas de siempre y me ha chafado el domingo.

Daniel Ricciardo es un tipo simpaticorro amén de australiano, de esos que te caen bien al primer vistazo, que para colmo ha sacado las castañas del fuego a Milton Keynes en Albert Park, llegando a meta segundo cuando Sebastian ha caído en la quinta vuelta, pero (siempre tiene que haber peros), la norma de combustible es diáfana aunque malintencionada como una suegra. Por un lado establece que hay un límite neto para toda la prueba: 100 kilos de esencia, y por otro, que no se puede consumir en carrera un caudal superior a 100 litros de gasofa por hora.

Miedo y asco en Melbourne [Albert Park]


Cualquiera que tenga familia política sabe de sobra lo complicado que resulta ser el más guapo o el más listo de todos. Siempre hay una cuñada o un cuñado que te arruina la fiesta intentado hacer valer cualquier tontería con tal de bajarte del banquito al que tratas de subirte, incluso afirmando que no sabe lo que haces, en qué matas el tiempo, a qué estrellas cantas bajo la luz de la luna...

Si para colmo te dedicas a tiempo parcial a escribir sobre Fórmula 1, lo llevas rematadamente jodido porque a ver quién es el chubarra que se tira el moco con carreritas como la de hoy.

sábado, 15 de marzo de 2014

La edad tiene sus ventajas


Sí que las tiene. Ves algo en apariencia anodino e inmediatamente recuerdas otros algos distintos que solo suceden en tu memoria, pero que conservan sus aromas, texturas y sonidos intactos, como si estuvieran esperando precisamente, a que una cosa llevase a la otra, a que ocurriese el milagro…

Esta mañana, por ejemplo, me he levantado temprano para pillar aunque fuese el final de la tercera sesión de entrenamientos del Gran Premio de Australia. No lo he conseguido. La semana espesita de la que hablaba ayer me tenía bien agarrado a la cama y para cuando he querido darme cuenta ya eran las 05:30. Pero esto no es lo importante, lo que sí lo es consiste en que lleva tiempo ocurriéndome que cada vez que veo a Lewis o a Nico al volante de sus respectivos W05, la cabeza se me va a aquel periodo de entreguerras en el que había máquinas tan imponentes como el W154 que causaban miedo de solo verlas sobre los circuitos.

viernes, 14 de marzo de 2014

Didgeridoo


¡Oh espíritu de la roca, yo te invoco!

La oscuridad huele a quebradiza espuma de rojos opacos y tiembla trazando caminos que solo percibe el cazador. Suena el ronco didgeridoo y el palo de lluvia se agita llamando a la madre tormenta.

¡Maldición!


Acabo de aterrizar, como quien dice, y tras quitarme de las botas el polvo de unas últimas semanas algo durillas y espesas en términos de trabajo, me encuentro con que el oso aquel cuya piel habíamos dicho que no convenía vender antes de verlo muerto, no solo sigue vivo y coleando sino que además, ha amanezado con dar algún zarpazo que otro durante la primera jornada de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia, de idéntica manera a como ahora mismo se empeña en herirme los ojos el sol que se abre paso a través de las encinas de Basotxu mientras declina para dar con sus huesos en el mar.

Es tarde para ponerse las Ray Ban pero un horario más que adecuado para servirme el bien merecido vaso de whisky seco y ponerme en la boca la Falcon que me acompañará mientras escribo…

miércoles, 12 de marzo de 2014

¡Vivere!


Es una fotografía vieja que ya he usado en este blog y corresponde al último Toyota que ha disputado un campeonato de Fórmula 1…

Quedan apenas dos días para que empiece el sarao en Albert Park y a caballo entre la realidad y el pasado, he recordado que no hace tanto tiempo sufrimos un pánico similar al que estamos soportando.

domingo, 9 de marzo de 2014

No siento las piernas


Cuentan que Juan Manuel Fangio se encontraba incómodo conduciendo el imponente Mercedes-Benz W196R carenado (Streamliner) de 1955, y no tanto por su desenvoltura en pista sino porque no veía las ruedas, tal como lo leéis.

Traigo esta anécdota a colación porque la sensibilidad del piloto al volante es una de esas cosas que dadas por supuestas y sabidas, han ido perdiendo importancia para los aficionados conforme transcurrían las temporadas, al verse solapadas por circuntancias más o menos importantes como la propia aerodinámica de los vehículos, las ayudas a la conducción, o el inevitable peso que tiene en la actualidad la estrategia de muro y su gran aliada: la radio, pero que sigue estando ahí, mal que nos pese, evolucionando y acompasándose a eso que denominamos nuevos tiempos.

sábado, 8 de marzo de 2014

Merlin's arrival at Camelot


Muy posiblemente sea esta la última imagen que utilice de Felipe vestido de rojo. Cuando escribí ¡Rosso, Felipe, siempre rosso!, el paulista había mordido el polvo de mala manera y a mí, que me van los personajes desvencijados, secundarios de cabecera a los que siempre cabe rezar porque jamás te dejarán en la estacada por no entender de qué van tus oraciones, me dio por acogerlo en el altar donde habitan mis santos rotos.

Mi Felipe desde entonces, me ha acompañado varios años sin interrupciones en los que como en toda pareja ha habido algunos altibajos, pero si no he sido capaz de desprenderme del crucifijo de mesilla que me regalaron las monjas Carmelitas cuando hice la primera comunión, vestido de marinero y de inocencia, de qué me iba a separar de él si es un tipo al que comprendo, al que entiendo en lo más turbio o luminoso de sus matices.

jueves, 6 de marzo de 2014

Back to black


Hay lunas negras como la ponzoña que no merecen ser desperdiciadas, como las gélidas noches blancas que rugen en los desiertos boreales. Hoy ha muerto un tipo al que muchos ni conocerán siquiera pero al que yo he temido toda mi vida, Leopoldo María, el reverso más triste y duro de la moneda, a quien jamás habría querido parecerme pero al que envidié siempre su infinita capacidad para trenzar versos y palabras que lejos de helar la sangre, la acariciaban con dedos fríos como carámbanos tibios.

En la infinita lucidez que destilaba desde su esquizofrenia, era un Vincent van Gogh moderno, un hombre extemporáneo y sabio que sencillamente no encajaba, pero que supo abrirse paso y pintar compulsivamente las grietas por dónde enseñarse y gritar sus susurros como un animal herido que busca compartir el momento mismo de su muerte, así durara una maldita eternidad.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Red Bull sin alas


No profeso la religión redbulliana, ni tan siquiera la cocacoliana, aunque imagino que un Red Bull sin alas tiene que saber a esos dos o tres dedos de Coca-Cola que siempre quedan en la botella familiar de 2 litros, porque no hay quien se los beba.

Como sabéis, confiaba en la recuperación de la austriaca siquiera en los compases finales de la pretemporada, pero a tenor de lo sucedido en la tercera tanda de pruebas de Sakhir, o los problemas que está sufriendo Milton Keynes tienen un calado difícil de valorar ahora mismo, o bien el fantasma del MP4/18 comparte almohada con Adrian desde hace semanas y hay previsión de un RB11 con una temporada de adelanto, ya que está visto que a lo del posible RB10B se le está pasando el arroz.

sábado, 1 de marzo de 2014

¡Atrapa esa flecha!


La unidades de potencia de Stuttgart parece que no están por la labor de andar con contemplaciones con sus rivales, mejor dicho, con su rival, en singular, que queda más bonito; o mejor todavía, suo rivale, que Renault sigue pegándose tiros en el pie...

Y el caso es que si no es un Mercedes AMG es un McLaren, o un Williams o un Sahara Force India, que no es por nada, pero de los once días que llevamos de pretemporada, nada menos que en diez ocasiones, los de la estrella de tres puntas se han calzado los mejores cronos.