Henos aquí en día de celebración mayor, y por ser fecha tan señalada resulta inevitable recordar a Tip y Coll en uno de los mejores gags que ha creado el absurdo…Bien, bien, bien, hoy toca rematar el concepto de embudo que hemos manejado hasta quien dice ayer, y para ello voy a enunciar la Primera Ley del Embudo aplicada a la F1: «El chorrito que sale por la sección más estrecha lo hace de manera constante independientemente del volumen de líquido que contenga el artilugio.» Y también la Segunda Ley, consecuencia lógica de la ya mencionada: «Para mantener un nivel de líquido cualquiera, debemos compensar el que se pierde por abajo.»
Imagino a Adrian Newey dejando de rascarse el trasero en la cocina de su casa, para mirar perplejo el chisme avatar del demonio que sostiene en su mano, pensando: si un coche acelera para llenar de aire su difusor hasta un volumen concreto, mantener la eficiencia aerodinámica a una velocidad menor es pan comido, pues bastará que la marcha del vehículo compense abajo el caudal de aire saliente por la parte trasera…¡Qué bien iban los RB6 cuando navegaban en cabeza!
Volvamos a nuestros ejemplos de laboratorio gráfico.
La figura 1 muestra el fondo plano (ya inclinado ligeramente) del RB6 o el F10 en su posición idónea sobre el suelo (A1). La 2, en la que adoptaría sin peso, más inclinado que el anterior porque la separación con respecto al piso ha aumentado (A2) gracias al trabajo de las supensiones, lo que mermará sin duda las prestaciones del vehículo... salvo que esté parado.Sin comerlo ni beberlo aquí tenemos una de las razones por las que McLaren y Ferrari se cabrearon tanto a comienzo de temporada por la baja altura que mostraba el fondo plano del Red Bull en calificación.
La británica y la italiana tenían que comprometer la carrera si querían calificar bien, porque para hacerlo debían aumentar la suavidad de los amortiguadores traseros para bajar sus coches sin peso, lo que en la prueba significaba que el exceso de kilos (combustible) iba a lastrar, sí o sí, el rendimiento de los neumáticos y la eficiencia aerodinámica durante los primeros compases de la prueba, cosa que en el monoplaza austriaco no ocurría.
Aquí tenemos el concepto embudo aplicado a los difusores del RB6 y F10: los flujos laterales (sólo podemos ver uno) llegan al vano por separado y se juntan en él para embocar la salida a través del difusor, por la parte trasera.En la imagen 3 podemos ver cómo a tope de peso basta generar un pequeño desequilibrio de presiones en el interior del canal del difusor para mantener el coche sobre la altura idónea (A1). Señalada con una flecha roja, la fuerza resultante que se aplica sobre la superficie para que ésta se acerque al piso.
En la 4, con un tercio menos de peso, para mantener la altura A1 se hace necesario un mayor desequilibrio entre presiones en el interior del difusor y, por tanto, la fuerza resultante es también mayor.
Y en la 5, con un mínimo de peso, el canal casi se muestra repleto… Total, que el RB6 sigue trabajando sobre la altura idónea para estupefacción de sus rivales.
A cuenta de todo esto, comentaba estos días pasados que Red Bull se había mostrado la más resuelta a enfocar las cosas correctamente, y la muestra la ofrecíamos ayer mismo.

Como podemos ver inmediatamente arriba, comparativamente hablando y de manera bastante sintética, McLaren ha dispuesto de un embudo más pequeño en su fondo plano ya que ha seguido el esquema de estrechez del difusor vigente durante 2009, y la ha cagado.Nos leemos el año que viene o un poquito antes, ¿quién sabe?
PD: Hoy va por Juan (PiratF1), Sabre, Zukisan, Felipe (Eratóstenes), y el resto de maestros que he encontrado en mi camino y a los que debo tanto aunque sus nombres no me vengan ahora a la cabeza. Lo siento… los años ;P
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